En los aparatos convencionales se realizan movimientos lineales y aislados con una fuerza no coordinada. Con este método, por contra, se enfatiza el movimiento múltiple de las articulaciones y fortalece los ligamentos que rodean las uniones músculo-tendinosas.
Se trata de movimientos sin interrupción, enlazados entre contracción y extensión, mediante pautas respiratorias que crean un equilibrio para el cuerpo. Los ejercicios son movimientos circulares, de resistencia variable y se realizan bajo permanente supervisión.
Nos lleva a tener un máximo rango de movimiento y control de la posición del cuerpo, con la misma resistencia sana que los ejercicios que se realizan  en el agua.
El sistema va más allá de los conceptos de estiramiento y fortalecimiento. El resultado del ejercicio tridimensional es un cuerpo organizado de tal manera que está preparado para moverse de forma eficiente.